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jueves, 30 de septiembre de 2010

¿A dónde va Cuba? ¿Hacia el Capitalismo o al Socialismo?

El 13 de Septiembre, un comunicado de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) publicado en Granma anunció una serie de cambios profundos en la economía del país. Estas medidas son el resultado de la crisis económica que está afectando a Cuba, la cual ha sido golpeada fuertemente por la recesión del capitalismo mundial. Esto subraya la dependencia de Cuba del mercado mundial y la imposibilidad de “construir el socialismo en un solo país”.
La más llamativa de las medidas anunciadas en el comunicado de la CTC fue el recorte de 500.000 empleos en el sector estatal para marzo del 2011, como parte de un proceso de reducción de un millón de empleos. Cerca del 85% de los trabajadores cubanos –5 millones– están empleados en el sector estatal, así que esto significaría el despido del 20% en total y de un 10% dentro de los próximos 6 meses.
Además, el comunicado explicaba que estos trabajadores tendrían que cambiar al sector no estatal. A través de un incremento en las licencias para el empleo por cuenta propia y negocios familiares, algunos trabajadores están cambiando sus pequeñas unidades de negocios y transformándolas en cooperativas, el alquiler del estado se apodera de los locales y negocios dirigidos por los trabajadores mismos.
Pérdida de empleo
En el pasado, los trabajadores que eran despedidos recibían su salario básico completo hasta que fuesen colocados en otro trabajo. Pero ahora este subsidio del 100%, será limitado únicamente a un mes, después del cual el trabajador recibirá un beneficio únicamente del 60% de su salario básico, lo cual se prolongará proporcionalmente al tiempo de su último empleo: aquellos que han trabajado hasta 19 años por un mes, o dos meses para aquellos que han trabajado entre 20 y 25 años, tres meses para aquellos que acumulan entre 26 y 30 años y un máximo de cinco meses para aquellos que han trabajado más de 30 años.
Además, aquellos que permanezcan en el sector estatal, tendrán su paga ligada a la productividad, una medida que ya había sido anunciada por Raúl Castro, pero que no había sido implementada por todas las empresas, debido a la profunda crisis que atraviesa la economía Cubana.
El comunicado también repetía temas tocados previamente por Raúl Castro acerca de que el “enorme gasto social” tiene que reducirse y que los “subsidios excesivos” y “propinas injustificadas” tienen que ser eliminados. Esto parece anunciar una completa revisión de la asistencia social del sistema estatal, pasando de prestaciones universales a prestaciones según las necesidades de las personas. Esto probablemente signifique la eliminación de las tarjetas de raciones, las cuales dan a todos los cubanos acceso a una canasta básica de mercancías fuertemente subsidiadas, principalmente comida. La expansión de las licencias de trabajo autónomo realmente significarán la legalización de una situación de facto, en la cual muchos cubanos están siendo forzados a recurrir al mercado negro.

Trabajo autónomo    

Por primera vez, los pequeños negocios privados tendrán permitido contratar trabajadores asalariados, y tendrán que pagar contribuciones a la seguridad social por los trabajadores que empleen. Aquellos que se aprovechen de la expansión de licencias para trabajo autónomo y negocios familiares tendrán que pagar un nuevo sistema de impuestos, incluyendo el 25% de contribuciones a la seguridad social e impuestos sobre los beneficios de entre 40% (para restaurantes) a 20% para aquellos que renten cuartos.
El Estado espera incrementar los ingresos por impuestos de los trabajadores autónomos y pequeños negocios en un 400%. Ya existen en Cuba 170.000 cuenta propistas (autónomos) trabajando legalmente y hay probablemente la misma cantidad en el mercado negro. Esto es una caída desde el pico máximo de 210.000 durante la apertura de la economía en los inicios de la década de 1990.
Los salarios en Cuba son relativamente bajos, pero los cubanos reciben fuertes subsidios o vivienda gratuita, transporte, educación, asistencia sanitaria y alimentación por medio de las tarjetas de racionamiento. El problema es que el salario mínimo no le alcanza a los cubanos para vivir y tienen que comprar un gran porcentaje de sus productos básicos en pesos convertibles (CUC), cuando el tipo de cambio es 1 por cada 24 pesos cubanos que es la moneda en que reciben su salario.
Las tiendas que venden en pesos convertibles son manejadas por el Estado y operadas en base a altos márgenes de beneficios como una forma de recuperar la moneda fuerte que los cubanos obtienen a través de envíos del extranjero y de sus tratos legales, semilegales o ilegales con los turistas.
Otras medidas anunciadas recientemente incluyen la extensión del tiempo de arrendamiento de la tierra para inversionistas extranjeros de 50 a 99 años. Esta medida fue tomada para proveer “mejor seguridad y garantías a los inversionistas extranjeros” particularmente en la industria turística. Ya hay pláticas con compañías canadienses para construir lujosas áreas de descanso con campos de golf de 18 hoyos en la isla.
Cuba a la merced del mercado internacional
Estas medidas, así como otras que ya han sido anunciadas o que se encuentran en el tintero, amenazan con incrementar la desigualdad, desarrollar la acumulación de capital privado, minando seriamente la economía planificada e inicia un proceso muy poderoso hacia la restauración del capitalismo. Todas estas medidas son el resultado de la crisis económica tan seria que Cuba ha enfrentado los últimos dos años.
Como ya habíamos explicado en un artículo anterior (Cuba 50 años después), la economía cubana es extremadamente dependiente del mercado mundial y, como resultado, sufre fuertemente los movimientos de la economía capitalista. En primer lugar, el precio del petróleo y la comida incrementaron masivamente en 2007-08. Cuba importa cerca del 80% de toda la comida que consume, un total de 1.500 millones de dólares, principalmente de los Estados Unidos. Luego, el precio del níquel colapsó de un máximo de $24 dólares por libra hasta $7 dólares por libra a inicios del 2010. Como resultado de estos factores, el déficit exterior cayó en un 38% en el 2008.
La recesión mundial también afectó negativamente a la industria turística y los envíos de dinero de los cubanos en el extranjero, que suponen $1.100 millones de dólares. A todos estos factores negativos tenemos que añadir la devastación causada por los huracanes en 2008 que causaron pérdidas cercanas a $10.000 millones.
Cuba depende fuertemente de las exportaciones de servicios profesionales (principalmente médicos a Venezuela) para sus ingresos en moneda fuerte, la cual le permite adquirir mercancías en el mercado mundial. Esta exportación de servicios médicos vale $6.000 millones al año, tres veces más a los ingresos generados por el turismo.
La combinación de todos estos factores arrojaron un déficit comercial record de 11.700 millones de dólares en el 2008 (70% superior al del 2007) y un déficit por cuenta corriente de 1.500 millones de dólares en el mismo año (en comparación con un superávit de $500 millones de dólares en el 2007). Cuba no es miembro de ninguna institución financiera internacional y en el contexto de la crisis crediticia mundial y el bloqueo de los Estados Unidos, resultó imposible obtener alguna línea adicional de crédito. Esto llevó a Cuba a demorar sus pagos a los acreedores foráneos a mediados del 2008 (la deuda externa de Cuba era de 17.820 millones de dólares en el 2007, cerca del 45% del PIB).
Después de un crecimiento sostenido en 2003-07, llegando a puntos máximos de 11,2% y 12,1% en 2005 y 2006, la tasa de crecimiento, rápidamente se contrajo al 4,1% en el 2008 y 1,4% en el 2009. En 2008 el Estado tuvo el déficit fiscal más grande de la década, alcanzando 6,7 del PIB, lo que le forzó a implementar un programa de ajustes, incluyendo una reducción masiva en importaciones (incluyendo comida).
Todas estas cifras pintan un cuadro de una economía cubana con una base muy débil y fuertemente dependiente del mercado mundial. En resumen, se puede decir que Cuba exporta materias primas (níquel), productos agrícolas (azúcar), pero principalmente servicios profesionales (médicos), y recibe ingresos del turismo y remesas. Con la moneda fuerte que gana, tiene que importar casi todo: desde comida hasta bienes manufacturados, sin hablar de bienes de capital.
Esto muestra, no de forma teórica, sino en el frio lenguaje de la economía, la imposibilidad de construir el socialismo en un solo país. Esto no fue posible en la Unión Soviética, que, después de todo, era un país que se extendía sobre un continente completo y con recursos naturales enormes. Esto es incluso menos posible en una pequeña isla a 90 millas de país imperialista más poderoso de la tierra.
Colapso del estalinismo
Lo que es realmente sorprendente es el hecho de que la Revolución cubana haya resistido tras el colapso del estalinismo en la Unión Soviética, de la cual era completamente dependiente desde un punto de vista económico (esto es explicado con más detalle en Cuba 50 años después). Esto es un testimonio de las profundas raíces que tiene la revolución cubana dentro del pueblo. El llamado Periodo Especial mostró la determinación del conjunto del pueblo para no dejarse esclavizar de nuevo.
Entonces, ¿qué actitud deberíamos de tomar ante estas propuestas? Es cierto que, en sí misma, la apertura de pequeños negocios no es una medida negativa. Una economía planificada no necesita nacionalizar todo, hasta la última peluquería. Esto fue siempre una caricatura estalinista. En Cuba la nacionalización de todas las pequeñas y medianas empresas se llevó a cabo como parte de la “Ofensiva Revolucionaria” en 1968, cuando 58.000 pequeños negocios, principalmente en las ciudades, fueron expropiados. Vendedores de helados, peluquerías, reparadores de calzado, etc., todo fue nacionalizado.
Esta fue una medida completamente innecesaria, que sólo resultó en la creación de una capa burocrática para supervisar y manejar estas pequeñas unidades productivas. En la transición hacia el socialismo, es inevitable que algunos elementos de capitalismo continúen existiendo junto a los elementos de economía planificada socialista. Esto incluye una cierta cantidad de pequeños negocios, tiendas, pequeñas parcelas, etc.
En sí mismo, esto no debería plantear ningún riesgo al socialismo, siempre y cuando las palancas claves de la economía permanezcan en manos del Estado, y el Estado y la industria en manos de la clase trabajadora. Bajo estas condiciones, y sólo bajo estas condiciones, un sector privado pequeño podrá y deberá ser permitido, siempre y cuando el Estado mantenga un firme control sobre palancas que rigen la economía.
En la década de 1920, la Revolución Rusa se vio obligada a hacer concesiones a la producción privada (principalmente en agricultura) y ofreció concesiones al capital extranjero, a través de la Nueva Política Económica (NEP). Lenin estaba dispuesto a incluso arrendar parte de Siberia al capitalismo extranjero. Dada la extrema pobreza del joven Estado Soviético, los Bolcheviques no tenían medios para desarrollar el enorme potencial minero de esa enorme región.
A cambio de inversión y tecnología extranjera, de las cuales carecía la revolución, Lenin estaba dispuesto a permitir que inversionistas extranjeros abrieran fábricas y minas en territorio soviético, empleando trabajadores y generando beneficios, a condición de que respetaran las leyes de trabajo soviéticas y pagaran impuestos. Pero la condición principal para hacer tales concesiones era que la clase trabajadora, bajo el liderazgo del Partido Bolchevique, mantuviera el control del Estado. En realidad, estas ofertas fueron rechazadas porque los imperialistas estaban decididos a derrocar al Estado soviético y no a comerciar con él.
Sin embargo, tales analogías históricas tienen límites muy definidos y pueden desorientar. La verdad es siempre concreta. No se trata de repetir formulas generales acerca de la economía de transición, sino de analizar hechos concretos y tendencias. Tenemos que hacernos la siguiente pregunta: en el contexto histórico dado, ¿cuáles serán los resultados de esta política en Cuba?
El primer problema es que Cuba tiene una base económica extremadamente débil. El segundo es que se encuentra a unas cuantas millas de la más poderosa economía capitalista del mundo. El tercero es que, como resultado de la administración burocrática, las empresas estatizadas están en muy malas condiciones. Por último, pero no menos importante, los trabajadores no sienten que ellos controlen las industrias en las que trabajan y, por lo tanto, no están interesados en cuestiones como la productividad, eficacia, etc. Hay un sentimiento generalizado de malestar y descontento que puede llevar a un ambiente de alienación que puede plantear el peligro más serio para el futuro de la revolución.
Todos están de acuerdo en que la situación actual no puede continuar, que “algo debe de cambiar” y “algo se debe de hacer”. La pregunta principal es ¿Qué hacer?
¿Funcionarán estas medidas?
La sensación de que los problemas de la economía cubana pueden resolverse promoviendo el sector privado es un error muy grave, y uno que puede poner en serio peligro el futuro de la revolución. Esto lo demuestra la experiencia. Ha habido algunos casos de privatización de pequeños negocios, incluido el arrendamiento de peluquerías y una compañía de taxis.
Los resultados han sido irregulares. Algunos peluqueros encuentran que no pueden generar suficientes beneficios para el alquiler y los impuestos que deben pagar al Estado, otros son prósperos. Los taxistas en una compañía que les fuerza a alquilar los autos de la empresa, se han quejado de que tienen que trabajar durante largas horas sólo para cubrir lo que tienen que pagar por el uso del taxi.
No está muy claro cómo estos negocios serán capaces de obtener créditos o con qué eficiencia serán capaces de obtener suministros, etc. La experiencia de cooperativas de campesinos y productores agrícolas privados no ha sido muy exitosa, porque tenían que tratar con un sistema estatal extremadamente burocratizado para comprar su producto, retrasos en los pagos, problemas para obtener fertilizantes y semillas, etc.
Un documento oficial relata cómo muchos de estos negocios nuevos colapsan en un periodo de un año. ¡Esto no permite mucho margen para el optimismo! A diferencia de las reformas en la década de 1990, en esta ocasión a los negocios privados se les permitirá contratar trabajadores asalariados. Esto creará una capa legal de pequeños capitalistas privados: estamos hablando de 250.000 nuevas licencias además de las 170.000 existentes. Es inevitable que esta capa desarrolle sus propios intereses y puntos de vista.
Se abrirá un abismo entre el sector privado y el público. En una situación donde el Estado no es apto para producir bienes manufacturados de calidad, el sector privado intentará crecer a expensas del sector estatal. En otras palabras, los elementos capitalistas crecerán y los elementos socialistas se replegarán. La idea de que el Estado puede mantener a los capitalistas bajo control es utópica. En la medida en que el sector privado se vuelva más fuerte, los elementos del mercado se afianzarán más.
Dos corrientes contradictorias y mutuamente excluyentes existirán hombro a hombro. Tarde o temprano una de ellas prevalecerá. ¿Cuál? Prevalecerá aquel sector que logre atraer mayor inversión productiva y, bajo esta premisa, logre desarrollar un nivel mayor de productividad laboral y mayor eficacia. Los movimientos actuales para relajar las restricciones de inversión extranjera significan un incremento rápido en el flujo de capital extranjero hacia el sector privado, empezando por el turismo y expandiéndose hacia otros sectores claves.
La batalla entre las dos corrientes no será ganada con discursos ideológicos y exhortaciones, sino por el capital y la productividad. Aquí el peso demoledor de la economía capitalista mundial será decisivo. El peligro principal de la economía planificada no proviene de unos cuantos taxistas o peluqueros, sino de la penetración del mercado mundial en Cuba y de esos elementos de la burocracia que, en privado, favorecen la economía de mercado en oposición a una economía planificada socialista.
Hablemos francamente: hay una fuerte corriente de economistas cubanos que están abogando por estas medidas porque están a favor de abandonar la economía planificada, y de introducir mecanismos de mercado en todos los niveles y abrir el país a la inversión privada en todos los sectores. Es decir a favor del capitalismo.
Esta gente básicamente está proponiendo una “vía china”, aunque, debido a las enormes críticas que se han desarrollado en Cuba contra China entre varias alas de intelectuales de izquierda, ellos prefieren hablar del “modelo Vietnamita”. El cambio de terminología es irrelevante. Una rosa con cualquier otro nombre huele igual de bien. ¡Y el capitalismo con cualquier otro nombre huele igual de mal!
A pesar de cómo quieran llamar a su modelo, los propósitos son claros. “El Estado no deberá planificar más la economía, sino regularla”, “La industria y la agricultura deberán abrirse a la inversión extranjera”, etc. No dudamos de las buenas intensiones de aquellos que proponen estas medidas. Pero el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones, y la restauración del capitalismo sería el Infierno para la gente de Cuba, aunque algunos aún no lo reconozcan.
Hace tiempo que Fidel Castro rechazó el “modelo Chino” porque éste era sólo otro nombre para la restauración del capitalismo. Pero incluso si consideráramos esta opción, inmediatamente se volvería claro que no puede aplicarse a Cuba. Las condiciones concretas son completamente diferentes. Cuba es una pequeña isla con una población pequeña y pocos recursos. China es un territorio vasto con más de mil millones de habitantes, muchos recursos y una base industrial poderosa.
El enorme campesinado Chino ha provisto a las empresas capitalistas chinas de una vasta reserva de mano de obra barata, que ha suministrado constantemente a las fabricas de Guandong con obreros que trabajan prácticamente bajo condiciones de esclavitud, por salarios muy bajos. La única cosa que una variante cubana podría compartir es esto último: los salarios bajos.
Una Cuba capitalista no se asemejaría ni a China ni a Vietnam, sino más bien a El Salvador o Nicaragua después de la victoria de la contrarrevolución. Pronto se revertiría a una situación similar a la existente antes de 1959 –una de miseria, degradación y dependencia semicolonial–. E independientemente de las intenciones de aquellos responsables, las medidas que han empezado a ser implementadas, desatarán un poderoso movimiento hacia la restauración del capitalismo, que destruirá todas las conquistas de la revolución. Es el inicio de una pendiente resbaladiza, y una vez que comience será difícil de detener.
Corrupción y burocracia
Pero, algunos dirán, ¡no podemos continuar como antes! No, no podemos. Pero antes de recetar la medicina, es necesario primero tener el diagnóstico preciso de la enfermedad. Si pensamos que el problema tiene que ver con la nacionalización de los medios de producción, entonces, tendríamos que estar a favor de la privatización y la economía de mercado. Pero nosotros no aceptamos que ese sea el caso.
La superioridad de una economía nacionalizada y planificada se demostró con los éxitos colosales de la URSS en el pasado. Estos éxitos fueron socavados por las distorsiones burocráticas derivadas del estalinismo y por la corrupción, estafa y mala administración que son consecuencia inevitable de un régimen burocrático. Durante un largo periodo de tiempo, estas aberraciones cancelaron los logros de la economía planificada hasta minarla completamente. Esto es lo que llevó al colapso de la Unión Soviética, y no algún defecto inherente a una planificación centralizada.
Todos aquellos que en Cuba se consideren comunistas y estén preocupados al ver cómo los triunfos de la revolución se encuentran en peligro, tendrán que estudiar las lecciones de la degeneración de la Revolución Rusa. Fue la existencia parasitaria de la burocracia, consecuencia misma del aislamiento de la Revolución en un país atrasado, lo que al final desembocó en la restauración del capitalismo acompañado de un colapso social catastrófico. La planificación burocrática de la economía llevó al derroche, la mala administración y la corrupción. Finalmente, la burocracia decidió convertirse a sí misma en la dueña de los medios de producción.
El problema de la corrupción y la burocracia en Cuba fue ya denunciado por el propio Fidel Castro, en un importante discurso a estudiantes universitarios en 2005. Más recientemente, el tema fue abordado de forma muy concisa por Esteban Morales, director honorario del Centro para los Estudios de Estados Unidos en la Universidad de La Habana. En un artículo publicado en el sitio web de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC), claramente identificó la principal amenaza contrarrevolucionaria el día de hoy en Cuba:
“No dudamos de que la contrarrevolución, poco a poco, toma posiciones en ciertos niveles del Estado y el Gobierno. Sin lugar a dudas, se vuelve evidente que hay gente en puestos del Gobierno y del Estado, que están preparándose financieramente para cuando la Revolución caiga y otros puede que ya tengan casi todo listo para la transferencia a manos privadas de las recursos del Estado, tal y como pasó en la antigua URSS”.
Explicó cómo el problema del mercado negro y la corrupción no es tanto que haya gente en las calles ofreciendo los productos que no hay en las tiendas, sino quienes los proveen de éstos. En un artículo posterior, Morales explica:
“La gente realmente corrupta no es quien vende leche en polvo, ni quien vende bienes duraderos a las mismísimas puertas de los centros comerciales, sino quien desde sus puesto en el Gobierno y el Estado controla las puertas de los almacenes”.
Morales explica cómo la corrupción en todos los niveles de la burocracia es, de hecho, más peligrosa que los llamados disidentes, los cuales no tienen raíces o apoyo entre la población, ya que:
“la misma gente, sobre la que los disidentes no tienen impacto hasta ahora, si se ve afectada por el ambiente de corrupción y desconfianza en la dirección nacional, si es testigo de inmoralidad en el manejo de los recursos públicos (porque los recursos pertenecen al pueblo, y eso no tiene que ser sólo discurso), en medio de una situación de crisis económica, misma que no ha concluido, se desmoralizará y se debilitará su resistencia en la lucha política”.
Poco después de la publicación de su artículo original, titulado Corrupción: ¿La verdadera contrarrevolución?, Morales fue expulsado del Partido Comunista, a pesar de las protestas de los miembros de su agrupación local, y su artículo fue eliminado del website de la UNEAC.
Como él mismo explica, Esteban Morales es un comunista convencido, con más de 50 años de lucha en su haber. Posteriormente escribió otro artículo donde denunció estos métodos, ya que los mismos tienen un efecto desmoralizante entre los revolucionarios y comunistas. Insistió en ligar el problema de la corrupción a la cuestión de la burocracia e hizo un llamado a las filas del Partido para lanzar una campaña contra ambas.
Argumentó que las organizaciones del Partido no deberían limitar sus acciones y discusiones a su área local, sino abordar el problema en su conjunto. De la presente situación dice que:
“impide a las organizaciones de base del Partido transmitir sus críticas a las altas esferas, lo que debería ser muy importante para el control de los altos representantes por parte de las bases”. Continúa señalando que “la parte más importante del Partido es su militancia, y no los cuerpos directivos a ningún nivel. Tal deformación se pagó caro en la URSS”.
Claramente, Morales apunta a uno de los aspectos centrales de los problemas que enfrenta la Revolución Cubana. Cuando Raúl Castro se puso al frente, abrió un debate a nivel nacional acerca del futuro de la Revolución. Cientos de miles, millones de personas, participaron en el debate y contribuyeron con sus ideas de cómo mejorar la Revolución. Éste fue un debate que generó un genuino entusiasmo. Sin embargo, no hubo mecanismo real a través del cual, la gente que participó pudiera decidir el resultado de dicho debate. Miles de propuestas fueron hechas, enviadas, pero nadie supo nada más al respecto. En realidad, más que un proceso de decisión genuino, fue una consulta, lo cual es bastante diferente.
La falta de democracia obrera genuina, en donde la gente trabajadora ordinaria participa directamente al administrar el Estado y la economía, es una de las principales amenazas a la Revolución. Trae desmoralización, escepticismo, cinismo y generalmente mina el entusiasmo revolucionario del pueblo. Si esto se combina con una situación en la cual, las necesidades básicas no son satisfechas, el poder adquisitivo de los salarios disminuye y todos son conscientes de la corrupción y el robo que ocurre en la cúpula del Estado, entonces, esto se convierte realmente en un peligro contrarrevolucionario de primer orden.
Otro ejemplo de esto es el atraso del VI Congreso del Partido Comunista, que se suponía tendría lugar el año pasado, después de un de por sí ya largo retraso de 12 años desde el V Congreso en 1997. Hay muchos miembros del Partido que comparten la preocupación de Esteban Morales. Temen que sectores de la burocracia dirijan al país a la restauración del capitalismo, tal como sucedió en la URSS. Hay muchos indicadores de este fermento de izquierda en Cuba.
¿Hacia dónde avanzar?
Es claro que el status quo no se puede mantener indefinidamente, pero, ¿las medidas tomadas son un paso adelante o un paso atrás? Uno podría decir que bajo condiciones poco favorables, la Revolución debería estar preparada para hacerse un paso para atrás. Y es costumbre referirse a Lenin y la NEP en este contexto. Como una proposición general, sin duda es correcto decir que a veces es necesario retroceder. Pero un general que retrocede, debe ser muy cuidadoso en no convertir una retirada en una derrota. Y lo que es completamente inaceptable es confundir una retirada táctica con una rendición absoluta.
Los Bolcheviques nunca se ilusionaron con la posibilidad de construir el socialismo en la Rusia atrasada. Lenin señaló muchas veces que para poder consolidar los triunfos de la Revolución y poder avanzar al Socialismo, era indispensable la victoria de la Revolución Socialista en uno o varios de los países avanzados de Europa. Ello habría sido posible de no ser por la cobardía y la traición de los líderes socialdemócratas europeos. Pero una vez que la Revolución Rusa fue aislada en condiciones de un atraso espantoso, la retirada era inevitable.
Las medidas defendidas por Lenin, fueron claramente explicadas como un revés temporal, debido al retraso de la Revolución Mundial, de ninguna forma un avance. Los Bolcheviques, encabezados por Lenin y Trotsky, continuaron señalando la necesidad de la Revolución Internacional para que ésta ayudara a la Rusia Soviética y pelearon contra el proceso de burocratización de las instituciones del Estado, luchando por preservar la democracia obrera. Todas sus esperanzas se basaban en la perspectiva de la Revolución Socialista Internacional.
No es un accidente que Lenin y Trotsky pusieran tanta atención a la construcción de la Tercera Internacional (Comunista). Las actitudes nacionalistas eran completamente ajenas a sus perspectivas. De la misma forma, el Che Guevara representó el espíritu internacionalista de la Revolución Cubana. El Che comprendió que, en última instancia, la única forma de salvar a la Revolución Cubana era extendiendo la Revolución a Latinoamérica, una causa por la cual estaba dispuesto a sacrificar su vida.
Las condiciones objetivas para la victoria de la Revolución Socialista en América Latina son miles de veces más avanzadas que en 1917. La Revolución Venezolana, junto con la Cubana, han provisto una referencia para la Revolución en Bolivia, Ecuador y otros países. La iniciativa tomada por el Presidente Chávez de lanzar la Quinta Internacional, cuyo objetivo sería el de terminar con el imperialismo y el capitalismo, debería recibir el apoyo más entusiasta de los revolucionarios cubanos. ¡Ésta es la esperanza para el futuro!
En nuestra opinión, la única forma de avanzar para la Revolución Cubana es el Internacionalismo Revolucionario y la democracia obrera. La suerte de la Revolución Cubana está íntimamente ligada al destino de la Revolución Venezolana y a la de Latinoamérica en primera instancia, y a la Revolución Mundial, de manera general.
No se trata de “exportar nuestro modelo”, sino de dar apoyo activo a las fuerzas revolucionarias que luchan contra el imperialismo y el capitalismo en América Latina y más allá. En lugar de concederle a las tendencias capitalistas, la Revolución Cubana debería estar argumentando por la expropiación de la oligarquía, los capitalistas y el imperialismo, como la única forma de poder avanzar en Venezuela, Bolivia, etc. Ésta es precisamente la lección que puede deducirse de la experiencia viva de la propia Revolución Cubana. Sólo la expropiación del imperialismo y de los capitalistas cubanos permitió el avance de la Revolución después de 1959.
¡Pero una política internacionalista no resolverá las necesidades del pueblo cubano de aquí y de ahora! ¡Claro que no! No somos utópicos. Ni confundimos estrategia con táctica. Es necesario combinar la política internacionalista revolucionaria con medidas concretas para resolver los problemas económicos en Cuba. La cuestión es: ¿cómo se conseguirá esto? En nuestra opinión, las medidas propuestas no proveerán una solución de largo plazo. Éstas pueden tener éxito temporalmente en aliviar o eliminar la escasez y el bloqueo, pero sólo a costa de generar contradicciones nuevas e insolubles en el mediano y largo plazo.
Puede ser que un sector de la sociedad Cubana de la bienvenida a las reformas propuestas, asumiendo que “algo se tenía que hacer”. Pero cuando los efectos comiencen a sentirse, esa sensación cambiará. La única forma de mejorar la productividad laboral es haciendo sentir a los obreros que ellos están a cargo, esto es, introduciendo las más amplias medidas de democracia obrera a la industria, sociedad y Estado.
El pueblo Cubano ha mostrado repetidamente que están preparados para hacer sacrificios para defender la Revolución. Pero es fundamental que los sacrificios sean los mismos para todos. ¡Abajo los privilegios! Debemos regresar a las reglas simples de la democracia soviética, mismas que Lenin propuso en El Estado y la Revolución, no para el comunismo ni el socialismo, sino para el día después de la Revolución: que todos los funcionarios sean electos y sujetos al derecho de remoción, que ningún funcionario tenga un salario más alto que aquél de un obrero cualificado, que haya rotación de todos los puestos después de un tiempo determinado (si todos somos burócratas, nadie es burócrata), ningún ejército fijo, sino el pueblo armado.
El Che insistía en la importancia del elemento moral en la producción socialista. Eso es cierto obviamente, pero sólo se puede garantizar en un régimen de control obrero, donde todo trabajador se siente responsable de tomar decisiones que afectan la producción y todos los aspectos de su vida. Sin embargo, dados los serios problemas que existen, algunos incentivos materiales serán necesarios.
El principio básico, en esta etapa, será: de cada quien, de acuerdo a su habilidad, para cada quien, de acuerdo al trabajo hecho. Esto implica la existencia de salarios diferenciados, como fue también el caso de Rusia, inmediatamente después de la Revolución. Pero tendría que haber un tope en dichos diferenciales, el cual tendería a reducirse en el futuro, conforme la producción incrementara, al mismo tiempo que lo haría la riqueza y el bienestar social.
Pero el más grande incentivo es claramente cuando los trabajadores sienten que el país, la economía y el Estado les pertenece y eso sólo puede ser logrado si son los mismos trabajadores quienes toman las decisiones y los funcionarios electos les rinden cuentas. Sólo con estas bases, el sentido socialista de la Revolución Cubana podrá ser defendido y la contrarrevolución capitalista derrotada.

¿Cuál es la alternativa?

Cuando la dirección del Partido Comunista Chino comenzó con su programa de reformas, no tenían idea que estaban pavimentando el camino para la restauración capitalista. Pero la introducción de algunas medidas mercantiles (en nombre de la eficiencia) fue llevando, durante un largo periodo de tiempo, a la restauración del capitalismo, con un incremento masivo en la desigualdad, la destrucción del sistema de bienestar social, etc.
Quienes se vieron beneficiados por este proceso, no fueron los trabajadores ni los campesinos, sino los burócratas. Por eso no es sorpresa que algunos sectores de la burocracia en Cuba miran a China como un modelo. Algunas personas podrán impresionarse por el crecimiento en el PIB de China, obviando las contradicciones sociales masivas que se han acumulado. En cualquier caso, la aplicación de la “vía china” en Cuba, no generaría un crecimiento económico, sino un colapso rápido y catastrófico de la economía planificada. Multinacionales de España, Canadá, Brasil, México y otras, que ya se encuentran operando en Cuba, esperan listas por este proceso, para el cual ya están posicionadas. ¿Qué es lo que realmente buscan? Materia prima, mano de obra barata y el clima de la isla, es decir, buscan la recolonización de Cuba.
Sectores importantes de la clase dominante en Estados Unidos están cuestionando actualmente si el bloqueo es la política más inteligente para socavar a la Revolución Cubana, o si más bien, están perdiendo oportunidades de inversión contra otras multinacionales de otros países. La restauración del capitalismo en Cuba arrojaría a la isla de vuelta a los 30’s, dominada por el capital extranjero, convertida en patio de recreo para turistas de los países avanzados. Pero esta no es una conclusión definitiva.
En Cuba hay muchos quienes están preocupados acerca de la situación actual, pero quienes no quieren una solución sobre las líneas mercantiles. Si se presenta una alternativa clara basada en el internacionalismo revolucionario y la democracia obrera, ésta agruparía a miles de comunistas, veteranos, intelectuales, juventud y trabajadores honestos que no están dispuestos a dejar que la Revolución sea destruida ya sea por el imperialismo o por fuerzas interiores. ¡Para seguir adelante, primero necesitamos regresar al programa de Lenin!

Jorge Martin

Ecuador sacudido por protestas de policías y militares; Correa dice que no cederá (+ Video)



Un grupo de policías tomó este jueves a la fuerza el regimiento número 1 de la
QUITO.- El Mandatario Rafael Correa ingresó a las oficinas del regimiento Quito 1 para dirigirse a los policías declarados en huelga.
QUITO.- El Mandatario Rafael Correa ingresó a las oficinas del regimiento
 Quito 1 para dirigirse a los policías declarados en huelga. Foto: El Universo, de Ecuador
ciudad de Quito en protesta contra la negación al veto de la Ley de Servicio Público que contempla eliminación de bonificaciones y ascensos. El presidente de Ecuador, Rafael Correa se encontraba en lugar para intentar dialogar y se vio obligado a abandonar por los hechos violentos que se desataron en la zona.
Ante la exigencia de los oficiales por la presencia de autoridades, el mandatario se hizo presente y prometió una solución al conflicto, sin embargo su cuerpo de seguridad lo sacó del lugar luego que los policías empezaron a lanzar bombas lacrimógenas
El mandatario intentó explicar a los efectivos que se apostaron en un regimiento del norte de la ciudad, que la decisión se trata de una reestructuración total del servicio público y que están dirigidas no sólo para la Policía Nacional sino para cada uno de los servidores de ese sector, comenzando por la Presidencia del país.
El mandatario no logró transmitir su mensaje ante los efectivos alzados, quienes se expresaron con gritos y ofensas ante el Ejecutivo ecuatoriano.
“Qué pena que los actores de la patria se comporten de esta manera”, logró pronunciar Correa ante los manifestantes que reclaman por la eliminación de bonificaciones económicas, condecoraciones y demás beneficios.
“La Policía Nacional es bastión de la patria (…) los hemos apoyado” reiteraba el presidente Correa ante la multitud que impedía la explicación sobre los cambios establecidos a través de la Asamblea Nacional de Ecuador.
Algunos de los manifestantes quemaron neumáticos y lanzaron piedras para mostrar su protesta y aseguraron que no se moverán hasta que logren tener contacto con las autoridades del país.
Se conoció que el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, suspendió sus operaciones porque su base fue tomada por uniformados.
El corresponsal de teleSUR en Ecuador, Cristian Salas, señaló que la situación es caótica en las afueras de las instalaciones del Regimiento Quito Uno, y existe una fuerte congestión en las avenidas principales.
Por su parte el ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal, aseguró en rueda de prensa que confían en que esta situación será solventada lo más pronto posible.
“Confiamos en que esta situación generada por la desinformación de los oficiales será solventada porque contamos en que todo entrará en la normalidad en pocos momentos”, expresó ante los medios.

Presidente en hospital

El presidente Rafael Correa está siendo atendido en el hospital Metropolitano por la agresión sufirda con bombas lacrimógneas al salir del regimiento Quito.
El mandatario recibió golpes con botellas, según reportó Canal Uno.
También, Sonorama informó que el general policial Freddy Martínez está siendo atendido por una herida en la cabeza.
(Con información de Telesur y El Universo, de Ecuador)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Una masiva manifestación clausura la huelga en Madrid

Las estaciones de tren y las de metro tuvieron mucha menos afluencia que un día ordinario en la red de transportes de Madrid. FERNANDO SÁNCHEZ.

Las estaciones de tren y las de metro tuvieron mucha 

menos afluencia que un día ordinario en la red de transportes de Madrid. FERNANDO SÁNCHEZ.

"¡Viva la lucha de la clase trabajadora!". Con este grito, surgido de forma espontánea entre la multitud, se puso punto y final a una de las manifestaciones más concurridas que se han vivido en Madrid, sólo comparable al clamor que se vivió durante las protestas contra la guerra de Irak en 2003. Varios cientos de miles de ciudadanos, 40.000 según fuentes de la Policía Nacional y medio millón para los sindicatos convocantes, se concentraron durante casi tres horas en el centro de la capital.
Números aparte, lo cierto es que cuando la multitud que marchaba en cabeza llegó a la Puerta del Sol, destino final de la manifestación, la cola de la marea humana aún estaba comenzando a salir de la plaza de Neptuno, origen oficial de la cita. Finalmente, los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez, tuvieron que ser trasladados por la seguridad de la organización para llegar al estrado preparado para los discursos. Con sus intervenciones, pusieron punto y final a una jornada que consideraron "un éxito" y que, en opinión de Cándido Méndez ha puesto al Gobierno "entre la espada y la pared". Para Méndez, la "expresión democrática" que se vivió ayer debe servir para que el Gobierno "se reconcilie con el pueblo" y rectifique las medidas que ha adoptado en la reforma laboral. Para Méndez, la alta respuesta ciudadana le da al Gobierno los argumentos para cambiar sus políticas. El líder de CCOO advirtió al Gobierno que "tome nota" de este "clamor" de los ciudadanos al que debe "agarrarse si tiene una pequeña sensibilidad de izquierdas". En este sentido, Toxo aseguró que es "un cuento" que "la única alternativa al PSOE es la derecha" y resaltó al papel del resto de partidos políticos.
Pese al palpable descontento de los manifestantes con el Gobierno de Zapatero, que se reflejó en cientos de pancartas como obreros maltratado, de ZP divorciados, apenas se oyó ningún grito a favor de su dimisión, al contrario de lo que había sucedido en algunas concentraciones de delegados sindicales durante el último mes. "Huelga, huelga" fue el neutral pero contundente grito que coreó la multitud durante la marcha.

Preciados cerrado

La manifestación puso el punto y final a una jornada complicada que se había iniciado antes de la medianoche con una concentración multitudinaria de piquetes en la Puerta del Sol. Los sindicatos tuvieron como primeros destinos el parque de Bomberos, Mercamadrid (antes de las dos de la mañana), las cocheras de la EMT y, finalmente, la zona centro de Madrid.
Poco después de las nueve de la mañana, un piquete de casi un centenar de sindicalistas de la CNT y la CGT, se citaba en Gran Vía 30 y paralizaba el tráfico al ocupar todos los carriles de la centenaria arteria madrileña. Este piquete fue uno de los más concurridos en el centro de la ciudad, ya que se le fueron sumando sindicalistas de CCOO e integrantes de otros piquetes. Finalmente, lo que casi parecía un amago de manifestación, con alrededor de dos mil personas,se llegó a bloquear la Gran Vía desde plaza de España hasta la plaza de Cibeles.
La policía nacional intentó varias veces restablecer el tráfico o, al menos, habilitar alguno de los carriles, pero el incremento del número de piquetes les llevó a no utilizar ningún tipo de fuerza. La mayor parte de las tiendas de Gran Vía, grandes cadenas comerciales como Zara, Sfera o Mango, y los establecimientos del grupo Vips, optaron por echar el cierre o cerrar la verja.
Mientras, otros piquetes de menor tamaño circulaban por las calles aledañas, intentando cerrar establecimientos como la Fnac, cuya cierre de la verja (intermitente) fue una de las más vitoreadasal grito de "escucha Zapatero, así luchan los obreros". Varios piquetes cerraron también el tráfico a la altura de la plaza de Colón y en Atocha, lo que imposibilitó durante ese tiempo la llegada al centro de Madrid de los coches y a los viandantes.
Pero no fue impedimento para las bicicletas, un medio muy utilizado en la protesta. Unos 500 ciclistas convocados por asociaciones ecologistas y vecinales circularon por el centro de Madrid. En la glorieta de Atocha, varios furgones policiales les cortaron el paso y les obligaron a subir a la acera, donde fueron cercados por al menos 70 antidisturbios y diez vehículos. Los ciclistas denunciaron que varios participantes fueron agredidos. "Tiraban de las bicicletas y pegaban con porras, no nos dejaban circular", explica una de las participantes, Chío Domínguez. Los agentes detuvieron a dos personas. El cordón policial inmovilizó al grupo más de una hora. "No nos han dado ninguna explicación. En ningún momento hemos parado el tráfico, sólo circulábamos lentamente, igual que hacen los taxistas cuando secundan una huelga", cuenta otro ciclista, Juan Gamba.
Fuera de las calles del centro, el tráfico era muy escaso, entre el habitual de un sábado o un domingo cualquiera. Metro y autobuses circularon con muy baja ocupación.

EU acusa a ABB por sobornar a la CFE

ABB hizo presuntamente pagos por cientos de miles de dólares a funcionarios extranjeros de la Comisión Federal de Electricidad (Archivo).
ABB hizo presuntamente pagos por cientos de miles de dólares a funcionarios extranjeros de la Comisión Federal de Electricidad (Archivo).


Fiscales señalan a la empresa de conspirar con sobornos para lograr contratos con la mexicana; los acuerdos generaron más de 81 millones de dólares en ingresos a ABB.


WASHINGTON (Reuters) — Fiscales estadounidensesacusaron a una subsidiaria estadounidense de ABB Ltd por conspiración en relación con sobornos pagados para ganar contratos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), según documentos presentados a una corte el miércoles.
ABB Inc fue acusada pagar ciento de miles de dólares a funcionarios de la paraestatal mexicana a cambio de contratos lucrativos, según información penal presentada en la Corte de Distrito de Texas.
Los contratos, que incluyeron la actualización de la red principal del sistema eléctrico de México, generaron más de 81 millones de dólares en ingresos a ABB tras concederse en 1997 y 2003, según el documento.
Los funcionarios de la CFE informaron a los empleados de ABB y a los agentes que trabajaban en nombre de la empresa sobre qué pagos serían necesarios para ganar los contratos, según los cargos.
El gerente general de la unidad, John O'Shea, aprobó los pagos, que fueron realizados a través de intermediarios, pagando a funcionarios de la CFE cerca de 10% del ingreso del contrato, de acuerdo a los documentos de la corte.
O'Shea fue despedido a finales de 2004 y la compañía reveló los pagos deshonestos al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) en el 2005. Las presentaciones de la información penal se hacen usualmente antes de un arreglo judicial.
La compañía fue acusada de un cargo por conspiración y un cargo por violar la Ley de Estados Unidos sobre Practicas Corruptas en el Extranjero. Una audiencia quedó fijada para las 2100 GMT en Houston.
Un portavoz del Departamento de Justicia no quiso hacer declaraciones y un representante de ABB no estuvo disponible inmediatamente para hacer comentarios.

29-S: huelga general en España

En el primer minuto de este 29 de septiembre estalló la huelga general en España. Convocada por la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO), es la respuesta al viraje neoliberal del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En lo inmediato, la huelga se presenta como protesta frente a la reforma laboral y las medidas de austeridad fiscal aplicadas para reducir el déficit. En realidad, es una respuesta democrática mucho más profunda y con repercusiones políticas de primera magnitud.
En el fondo, la huelga general del 29-S es un ejercicio de dimensiones históricas. Lo que está en juego es la recuperación del Estado democrático comprometido con objetivos de pleno empleo y bienestar social. Es la rehabilitación de un modelo de integración europea basado en la capacidad nacional para desarrollar una política macroeconómica y sectorial que no sacrifique los compromisos sociales de todo Estado democrático. Estamos en presencia del rechazo al proyecto de la Europa neoliberal concebida en los centros de poder burocrático o corporativo.
Lo que anima la huelga es el sentimiento de indefensión frente al poder de la Europa neoliberal. La crisis económica y financiera es para el capital la oportunidad para desmantelar lo que queda de la vieja Europa, en la terminología de los asesores de Bush. La huelga general del 29-S es la defensa de ese proyecto de vida política que tantos logros tuvo en el pasado.
El 29-S es en primer lugar la revuelta contra la dictadura del capital financiero y sus mentiras sobre mercados eficientes. La Europa de las finanzas busca mantener sometidos a los estados europeos. Su instrumento de dominación pasa por recetar la medicina llamada austeridad y por el dolor de millones de personas que están en desempleo o en la pobreza. Ese es el principal legado de la construcción de la Europa neoliberal.
El Tratado de Maastricht impuso restricciones a los bancos centrales para financiar directamente a los Estados miembros. Ese fue el golpe maestro: de este modo los gobiernos de los países de la unión monetaria deben procurarse recursos en los mercados financieros y someterse a la dictadura de la liberalización financiera. La justificación utilizada es que los gobiernos dejarían atrás su comportamiento fiscal irresponsable y se someterían a la disciplina de los mercados financieros.
Detrás de todo esto está la nefasta hipótesis sobre los mercados eficientes de muchos bancos centrales y modelos macroeconómicos. Con este esquema neoliberal se entregó a los Estados europeos como rehenes maniatados en el casino de la especulación financiera. El capital financiero pudo así expropiar a los estados del viejo continente su autonomía en materia de política monetaria y fiscal, quitándoles la capacidad de aplicar medidas que permitan proteger a la población frente a la crisis.

En segundo lugar, el 29-S es el movimiento organizado que se opone a darle el poder a los embustes neoliberales. El regreso a la austeridad fiscal por el que clama la Europa neoliberal es una idea peligrosa que profundizará la crisis. Responde a la idea de que el déficit fiscal le roba recursos y oportunidades de inversión productiva al sector privado.
Esa noción carece de respaldo científico: el sector público no compite con el sector privado por un monto de recursos fijos. La creación monetaria que llevan a cabo los bancos es la fuente de recursos del sector privado. Y la tasa de interés no es un precio que mantiene en equilibrio la oferta y demanda de capitales (como pretendía la vieja y desacreditada teoría de los fondos prestables). La tasa de interés es una variable exógena que se fija políticamente y no depende de ningún mecanismo automático.
En tercer lugar es la rebelión frente a la injusticia de la reforma laboral. El 29-S es el rechazo a la idea de que existe un mercado laboral, en el que se vende y se compra una mercancía llamada trabajo a un precio denominado salario. En primer lugar, el mercado laboral no existe, como cualquier análisis económico puede demostrar. Y el salario no es un precio, es una variable de la distribución del ingreso, no un simple precio. El salario es una variable de la distribución del ingreso y depende de la lucha y movilización de la población, no de una pretendida ley de la oferta y demanda. Además, la reducción de los salarios no incentiva la creación de empleo: provoca una caída en la demanda efectiva, mayores inventarios y endeudamiento de las empresas, menos inversiones y mayor desempleo.
Por eso cabe la pregunta, ¿quién votó en favor que el gobierno impusiera las directrices de los mercados financieros? ¿Quién le autorizó calmar los apetitos de los especuladores sacrificando derechos y bienestar de millones de personas? ¿Quién le otorgó poderes para desmantelar el entramado institucional de las relaciones laborales? El 29-S debe ser el comienzo de la acción política decisiva a nivel europeo e incluso mundial para salir del esquema neoliberal.
Alejandro Nadal

Una huelga general para recuperar la confianza del movimiento obrero

huelgageneral
La del 29 de setiembre de 2010 será la séptima huelga general convocada en el estado español desde la Transición hasta nuestros días. Tal vez la que tuvo mayor repercusión fue la del 14 de diciembre del 88 tanto por la participación de los trabajadores como por las consecuencias que tuvo así como por el antes y después que marcó en las relaciones entre los sindicatos y el gobierno del PSOE. La del 29 de setiembre trata de emular la de entonces pero las circunstancias, evidentemente, no son las mismas.
Huelgas generales en España
-5 de abril del 78. UGT y CCOO se suman a una convocatoria europea de la CES (Confederación Europea de Sindicatos) para protestar contra el paro. Tan solo fue de 1 hora y entonces el país era gobernado por Adolfo Suárez, de la UCD.
-20 de junio del 85. CCOO convoca una huelga general contra la Ley de Pensiones, aprobada por el gobierno socialista de Felipe González, que aumentaba el tiempo de 2 a 8 años para el cálculo de las pensiones de jubilación.
-14 de diciembre del 88. Los sindicatos CCOO y UGT convocan, de nuevo contra el gobierno de González, para la retirada del Plan de Empleo Juvenil y contra la política económica. El Ejecutivo tuvo que dar marcha atrás a las medidas y se produjo el llamado “giro social”.
-28 de mayo del 92. UGT y CCOO exigen la retirada del Decreto, también realizado por el gobierno socialista de González, que recortaba las prestaciones por desempleo y el proyecto de Ley de Huelga, reclamando la reindustrialización de España. La huelga general fue de media jornada.
-27 de enero del 94. Nueva huelga general, de nuevo contra un gobierno socialista liderado por González, contra la Reforma Laboral, los recortes en las conquistas sociales y la reforma del mercado de trabajo.
-20 de junio de 2002. CCOO y UGT convocan huelga general contra las medidas de reforma de la protección por desempleo y la Ley Básica de Empleo aprobada por el gobierno presidido por José María Aznar, del Partido Popular. En 2007, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el Real Decreto.
Unas huelgas generales de las que, curiosamente, cinco son contra medidas tomadas por el Partido Socialista Obrero Español. Todo indica que, en España, la clase dominante utiliza preferentemente a un partido socialdemócrata para llevar a cabo los ajustes más duros contra la clase trabajadora. O lo que es lo mismo, que el PSOE no tiene reparos en plegarse a los intereses capitalistas cuando se trata de aumentar las tasas de ganancia de éstos.
Por otro lado, los motivos de las sucesivas huelgas generales, dejan vislumbrar las pérdidas paulatinas de derechos de los trabajadores desde la instauración de la democracia parlamentaria. En aquellos momentos, para muchos pre-revolucionarios, la burguesía vio peligrar sus intereses ante el avance del movimiento obrero que exigía, no solo un cambio político, sino también mejoras laborales. No tuvo otra opción que ceder con concesiones que se tradujeron en aumentos salariales, convenios colectivos favorables y derechos laborales al alza. Tal vez, el minuto de oro del movimiento obrero español y el punto más alto alcanzado por el sindicalismo personalizado por CCOO y UGT. La Transición, y concretamente los Pactos de la Moncloa, significaron el comienzo de la domesticación del sindicalismo y el inicio de la ofensiva capitalista contra los derechos conseguidos.
Esta cantidad de huelgas generales en casi 35 años pueden dar la impresión de un sindicalismo combativo defensor de los intereses de los trabajadores, pero no es así. El sindicalismo ha ido aceptando, irreversiblemente, las medidas adoptadas por los diferentes gobiernos a la vez que entraba en la espiral de organizaciones subvencionadas, no solo por el estado sino por las propias empresas. Esto le ha llevado a una pérdida de objetivos y el desapego total entre las élites sindicales, no solo de sus propias bases, sino también de la clase trabajadora en general. Prueba de ello es la incertidumbre con la que nos acercamos al 29S.
La propia convocatoria de huelga general muestra ya unas carencias ideológicas preocupantes. La huelga, históricamente utilizada por el movimiento obrero como herramienta contra los abusos de la patronal (los gobiernos capitalistas, en palabras de Marx, no son sino los Consejos de Administración de la clase dominante), y para contraponer en la mesa de negociación la fuerza del trabajo a la fuerza del capital, es usada en este caso como protesta ante las medidas tomadas con mucha antelación. Pierde todo su carácter combativo, hace dudar a la clase trabajadora y no parece mas que justificar la supervivencia del propio sindicalismo.
Además, ante el aluvión de medidas que pretenden hacer pagar la crisis a los trabajadores, la convocatoria de huelga centra su objetivo en la Reforma Laboral, ya aprobada, y ante la que las direcciones sindicales estaban dispuestas a ceder mucho en la negociación: aceptaban las Agencias de colocación con ánimo de lucro, la negociación por convenio de la entrada de las ETT’s en sectores hasta ahora vedados, usar el FOGASA para bonificar el despido con causa… Sin embargo, patronal y gobierno les exigían demasiado. Y esta reforma era inaceptable porque daba en la línea de flotación de los propios sindicatos: precarizaba a los trabajadores con contratos fijos (que constituyen el pilar de su afiliación) y dejaba en papel mojado la negociación colectiva.
La realidad sindical es que estas organizaciones se han ido configurando como instrumentos para la conciliación con la patronal, no en herramientas para la lucha de clases. Así, la propia huelga se plantea para volver a la mesa de negociación e, incluso, para que se “repartan equitativamente” los costes de la crisis.
La Reforma Laboral es una de las agresiones que los trabajadores hemos sufrido en el último año. Reforma que, por no repetir su articulado, prefiero resumir con un ejemplo. La multinacional UPS anunció a finales del año pasado un ERE para la plantilla de la sede de Vallekas, expediente no admitido por improcedente por el gobierno regional de Madrid; pasados los tres meses que marca la ley, volvió a presentar un segundo ERE que volvió a ser rechazado, en este caso por el Ministerio de Trabajo; pasados los tres meses legales, volvió a presentar un tercer ERE que, en este caso, fue retirado por la propia empresa ante la inminencia en la aprobación de la Reforma Laboral. En el mes de setiembre, 18 trabajadores habían recibido la carta de despido acogiéndose a la nueva norma. ¿Qué significa, entonces, la Reforma Laboral? Ni mas ni menos que, ahora, las empresas pueden despedir a trabajadores con menores costos y con causas que antes la ley no permitía. ¿Es la nueva ley un avance o un retroceso para los trabajadores?
Pero hay mas. A principios de año se anunció la Reforma de las Pensiones que aumentaba a 20 años el periodo de cálculo del sueldo de jubilación, los 67 años como nueva edad legal de jubilación (antes eran los 65 años) o la eliminación del derecho a la pensión de viudedad para pasar a ser una prestación sustitutoria. Para lidiar la crisis económica se ha recortado el gasto público en 50.000 millones de euros hasta 2013 con medidas que van desde los recortes en las políticas sociales a la bajada en un 5% en el sueldo de los funcionarios. En el mes de julio se aumentó el IVA en 2 puntos, impuesto que es pagado por los consumidores, mientras el aumento de impuestos a las rentas mas altas sigue demorándose. A la hora de escribir estas líneas vuelve a anunciarse ese aumento pero mas parece una maniobra de distracción en vísperas del 29S. La crisis financiera del año pasado tuvo una respuesta por parte del gobierno de 143.000 millones de euros de ayuda a los bancos mientras que las prestaciones por desempleo en 2009 han supuesto 30.000 millones de euros…
Hay razones para convocar una huelga general, pero también las había a principios de año. Y, a pesar de los desatinos de las dirigencias sindicales, los trabajadores tenemos motivos para secundar la huelga general del 29S porque son muchas las agresiones y muchas las pérdidas que hemos sufrido en los últimos treinta años. Pero, sobre todo, porque parece ser ya la hora de despertar del letargo al que hemos sido sometidos por nuestros propios representantes en las mesas de negociación.
¿Qué qué pasará el día 29? Una incógnita… y la guerra de cifras volverá a ser la clave de la jornada del 30. Pero hay que tener en cuenta un dato fundamental a la hora de calcular el seguimiento de la huelga: la mayoría de los trabajadores españoles no tienen derecho a huelga. No la tienen los 5 millones de parados, no la tienen la mayoría de los millones de trabajadores autónomos para los que trabajar o no trabajar ese día significa llegar o no llegar a fin de mes, no la tienen los millones de trabajadores en precario para quienes secundar la huelga puede suponer el despido inmediato, no la tienen la mayoría de trabajadores inmigrantes ni aquellos trabajadores que deberán cumplir los casi siempre abusivos servicios mínimos…
Pero la clave del éxito de esta gran movilización no va a ser el 29S sino la continuidad que el movimiento obrero le dé a partir de esa fecha hasta conseguir que el ejecutivo de marcha atrás en su medidas. La participación, no cabe duda, es importantísima pero no debe ser sino el principio de más movilizaciones y de la recuperación de la confianza del movimiento obrero.

Esparza entrega a senadores pruebas de la “gran corrupción” que priva en la CFE

El dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, entregó ayer al presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones y a los coordinadores de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT), Carlos Navarrete y Ricardo Monreal, respectivamente, documentos que prueban, dijo, “la gran corrupción” que priva en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y los negocios con empresas extranjeras a las que se pretende otorgar la concesión del servicio de provisión de energía eléctrica en el centro del país.
Esparza resaltó que un personaje clave en “las corruptelas” que se dan en la CFE es Néstor Moreno Díaz, quien renunció, “bajo total sigilo”, el pasado 14 de septiembre, después que en periódicos de Estados Unidos se dio a conocer que habría recibido “sobornos” millonarios de la empresa sueca Asea Brown Boveri (ABB), con los que adquirió un yate que cuesta 1.8 millones de dólares, a cambio de permisos para generar electricidad.
Sobre ese tema, el coordinador del PT, Ricardo Monreal presentó una propuesta a fin de que el Senado instaure una comisión especial que investigue los presuntos actos de corrupción en la generación eléctrica a cargo de particulares, en el otorgamiento de contratos para ese fin a firmas nacionales y extranjeras, y la responsabilidad de CFE en las inundaciones ocurridas en varias entidades del país.
La sueca ABB, una de las empresas beneficiadas
En el documento, que fue turnado a comisiones, Monreal advierte que de 1997 a 2003, la CFE ha otorgado 81 millones de dólares en contratos a la empresa ABB y es sólo la punta del iceberg de las adjudicaciones ilegales concedidos a trasnacionales, que quieren apoderarse de la zona y la materia de trabajo del SME.
Expuso que en 1998 la entonces Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam) destituyó e inhabilitó por 10 años a Moreno Díaz, quien reapareció, sin embargo, en la CFE. Se le acusa, expuso, de ser dueño de empresas, por medio de prestanombres, que realizan trabajos a la paraestatal.
“Las consecuencias de las corruptelas en CFE se traducen en desastres para la economía nacional y un duro golpe a los bolsillos de las familias mexicanas. El esquema de triangulación que usa la paraestatal le permite recibir comisiones o asesoría simuladas para poder extraer cuantiosas prebendas a través de prestanombres o empresas creadas con un fin: realizar actividades ilícitas simulando que son empresariales”.
En entrevista, Monreal expuso que el empecinamiento de la CFE en privatizar la generación eléctrica, además de quitar el empleo a los trabajadores del SME, provoca inundaciones y otros desastres en las entidades en que hay plantas hidroeléctricas, como es el caso de Tabasco.
Ello debido, explicó, a que las presas están por arriba de su capacidad, por las lluvias, y no se utilizan, ya que CFE prefiere comprar la energía que producen las empresas extranjeras que ya operan en México.
Esparza señaló que confía en que en el Senado se tome conciencia de la violación constitucional en que incurre la CFE, al convertir el servicio público de energía eléctrica en un negocio millonario de trasnacionales y de un grupo de funcionarios.
En tanto, en la mesa de negociaciones que tiene el SME con la Secretaría de Gobernación se planteó un esquema para que esta organización pueda obtener su “toma de nota”, es decir, el reconocimiento oficial de su comité ejecutivo; sin embargo, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, “es el que quiere pasar por alto estos acuerdos”, señaló Martín Esparza, líder del gremio.
En entrevista, el dirigente sostuvo que el titular de la Secretaría del Trabajo ya no participa en la mesa de negociaciones, pero quiere “montarse” en los acuerdos en los que se avanza con el secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora para resolver este conflicto.
Según expuso, el SME planteó en dicha mesa una propuesta para reponer el proceso electoral y están a la espera de que se dé el visto bueno a la misma, para llevarla a cabo. Eso es muy independiente de las otras solicitudes de “toma de nota” que se habían pedido antes a la Dirección de Registro de Asociaciones de la Secretaría del Trabajo, las cuales de manera sistemática han sido negadas por la dependencia.
Hizo ver que fue el propio secretario de Gobernación, Blake Mora, quien planteó que tenían que reponer el proceso electoral con los trabajadores que no se han liquidado. “El nos presentó el acuerdo, lo revisamos, lo firmamos, ellos lo entregaron a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje y esa instancia tiene que dictar el acuerdo sobre lo que nos propuso el gobierno federal”.
Refirió que cuando el secretario dijo antier que se le había negado la toma de nota al SME, se refería a una solicitud que hizo meses atrás –el pasado julio–, cuando en una asamblea del sindicato se ratificó a todos los integrantes del actual comité ejecutivo a mano alzada. También agregó que si Javier Lozano sostiene que para reponer el proceso electoral deberá antes llegar a un acuerdo con Alejandro Muñoz –quien impugnó el pasado proceso electoral– es porque “Muñoz siempre fue el candidato del secretario del Trabajo, al que compraron con dinero”.
La reposición de las elecciones en el SME, según el dirigente, deberá llevarse a cabo sólo con los 16 mil 300 trabajadores que no se han finiquitado y dijo que ya se pidió la lista de los trabajadores que se liquidaron y la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje la negó. Cabe recordar que antier el secretario Lozano sostuvo que Muñoz no se ha liquidado, lo que difiere de la información que ha dado el sindicato.
Esparza comentó que con la propuesta de realizar el proceso electoral de nueva cuenta se espera llegar a un acuerdo para tener el reconocimiento oficial con base en la ley y los estatutos, y agregó que Lozano “ya no está en la mesa de negociación y debe entender que quien es el jefe del gabinete es el secretario de Gobernación y éste atiende una instrucción del Presidente de la República de resolver de fondo este conflicto”.

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